Eclipse Countdown!!!

viernes, 15 de enero de 2010

Capitulo 23 - Traición

Estaba en medio del salón sin saber exactamente como comenzar, no podía encontrar una manera de explicar lo que quería hacer. Sabía que no seria fácil que ellos me dejaran marcharme, pero afrontaría cualquier represalia luego. Mi mente era un torbellino de confusión y problemas, estaba tan nerviosa que las palabras no salían de mi garganta. Pero eso no importo, Aro se levanto de su trono y me miro tan fríamente que me asusto, luego se dirigió hacia mí.
- Alex, sabemos exactamente lo que planeas hacer - me dijo en un tono tranquilo pero autoritario, el nunca me hablaba así, tan fríamente - no sabes el pesar que me da saber que quieras alejarte de nosotros.
- Aro... - dije sin saber cómo continuar, el sabía exactamente lo que le yo planeaba decirle. La pregunta era como lo sabía? Yo nunca había expresado mi deseo de irme en voz alta. Pero no importaba ahora, luego me encargaría de averiguar eso. Tome un poco de aire para infundirme confianza y luego hable con una voz que apenas parecía el susurro del viento - No es que quiera irme de aquí para siempre, me encanta estar aquí, es solo que me siento un poco sofocada. No conozco más que los limites de Volterra, me siento encerrada. Además necesito ver a mis padres, ellos no vivirán para siempre y su hora se esta acercando, así que me gustaría ir mientras están vivos.
- No te preocupes mi niña - me dijo esta vez usando un tono más dulce pero no me convenció. Se podía ver la dureza en su mirada - puedes marcharte cuando quieras.
- Que? - pregunte casi en un grito, incrédula. De todo lo que Aro podía decirme esto era lo que menos esperaba. No podía creer que esto hubiera sido tan rápido y fácil - Muchas gracias Aro - respondí en un tono más serio, aun sin poder creerlo
- No me agradezcas todavía Alex - me dijo ahora serio, no entendía estos cambión de humor tan repentinos. Esto me hizo dudar un poco, que estábamos esperando? Si él me había dado permiso tenía que marcharme ya, lo que sea que tuviera para decirme podía esperar - a lo que me refería es que puedes marcharte ahora mismo, pero sabrás que habrán consecuencias.
- Consecuencias? - pregunte confundida, sabía que esto no iba a ser tan fácil. Ya me esperaba este tipo de obstrucciones en mi camino, pero pensaba que estas vendrían mucho después, cuando volviera - Que tipo de consecuencias?
- Unas muy serias para ti, y para todos los que te rodean - me dijo, y podía percibir un dejo de amenaza en su voz. Esperaba que esas consecuencias fueran solo para mí, yo era la que se quería marchar. Pero para los que me rodean? No entendía esto, que tenían que ver los demás en esto? Y a quienes se refería exactamente?
- Podrías decirme a que te refieres exactamente? - pregunte comenzando a molestarme por las incógnitas, pero especialmente por el tono de su voz. Sabía muy bien que a Aro le gustaba salirse por la tangente siempre. En todos los interrogatorios que había presenciado, el siempre buscaba engañar a sus víctimas, buscar un punto débil por el cual condenarlos. Pero acaso el me veía así ahora? Es que yo esta en interrogatorio también? Me sentí mareada por un segundo, no podía imaginarme siquiera que ellos quisieran lastimarme, debía de ser otra cosa, todo menos eso. Espere a que Aro me respondiera, pero él se volvió a sentar y miro hacia el frente pero con la mirada perdida. Estaba esperando que alguien me respondiera, cuando Caius hablo.
- Nos referimos a que si te vas las consecuencias serán graves para las personas que tu amas - me respondió fríamente, mirándome con odio. Sabía que Caius desde el comienzo se había puesto totalmente en contra de que yo me uniera a ellos, pero luego vio la gran arma que yo podía ser para ellos. El nunca me había demostrado nada más que indiferencia, así que no entendía el por qué de su mirada. Seguía desconcertada, su respuesta solo me dejo mas duda, pero él se encargo instantáneamente de aclararla - Si te vas encontraras a tus padres muertos - agrego con aun más odio en sus palabras.
Un escalofrió instantáneo recorrió mi columna, no podía creer lo que acababa de escuchar, tenía que ser mentira. Pero claramente no lo era, la mirada de Aro también me lo confirmaba. El solo hecho de imaginarme a mis padres muertos me enfermaba, sentía que mi corazón se detenía y que mi respiración se anulaba. El horror más grande me atravesó como la fina hoja de una espada, partiendo mi cordura en dos. Ya nada me importaba en este mundo más que salvarlos, podía quedarme siglos aquí, si eso sirviera para darles un par más de años de vida a ellos.
- Aro, como puede ser esto posible? - le pregunte con mi voz entrecortada por las lagrimas que pelaban por salir. Pero podría derrumbarme después en mi habitación, ahora tenía que hacer todo lo posible por convencerlos de que dejen vivir a mis padres. Me acerque un par de pasos más a ellos y un par de guardias se acercaron también - después de todo lo que he vivido aquí? Como pueden decir eso? Acaso no he realizado todo lo que me indicaron, aun cuando no estaba de acuerdo con sus órdenes?
- Las cosas son así - me respondió Caius, con la voz tan fría que parecía una estatua, una estatua que me miraba con odio. En cambio Aro no levanto la vista para mirarme siquiera - no podemos permitirte marchar, eres nuestra arma más preciada y todo el esfuerzo que pusimos en ti seria en vano. Puedes aceptar e irte, o puedes quedarte aquí y tus padres vivirán por un par de años más.
- Con que eso era? - pregunte con la rabia destilando en cada una de mis palabras. El único motivo por el cual me habían mantenido aquí, la única razón de vivir tantos años encerada - ustedes solo me tuvieron aquí para utilizarme! Así que todos estos años solo fueron un engaño, cada gesto o palabra amable era solo para mantenerme atrapada aquí!
- No mi niña - me respondió esta vez Aro levantando un poco su mirada. Se podía ver cierta pena en ella. No entendía como él podía hacerme esto, sabía que el de verdad me quería como una hija. Pero al ver su mirada entendí que a pesar de eso el no podía romper con los preceptos hechos por sus hermanos, y tampoco podía osar perderme. La realidad era que yo solo era un arma y el no iba a dejar que me escapara de sus manos - de verdad te apreciamos. Pero tienes que entender nuestro punto de vista, no podemos dejar que te vayas.
- Esta bien - dije casi en un grito, mientras que mis ojos se empañaban con las lagrimas que me rehusaba a dejar caer - me quedare aquí si eso es lo que quieren. Pero ustedes no se atrevan a tocar a mis padres.
- Que? - dijo Aro levantándose de su trono, mientras que su voz subía dos octavas y con una expresión de mostraba asombro y pesar. No entendía el porqué de su reacción, así como no entendía las reacciones de Caius y Marcus. Caius también se veía asombrado, pero pude ver que había cierta satisfacción en su mirada. En cambio Marcus me miraba con dolor, el casi nunca actuaba en los juicios, no desde que su esposa murió. El siempre estaba impasible, casi aburrido, pero esta vez su reacción sobre todo fue lo que me dio el presentimiento de que algo estaba mal.
- Hermano - dijo Aro casi en un susurro, dirigiéndose hacia Marcus - pensé que tú dijiste que esto no sucedería.
- Lo sé - dijo Marcus con dolor - estaba seguro de que este no sería el curso de los acontecimientos. Jamás me ha equivocado, pensé que esa era la mejor manera.
Como siempre no entendía de qué hablaban, pero sentía que había algo terrible detrás de sus palabras. Los dos se miraban con una expresión apesadumbrada. En cambio Caius se veía complacido. Luego Aro se dio la vuelta y me miro fijamente, bajo las escaleras y se acerco a mí hasta posar una mano en mi hombro. Los guardias que se encontraban a ambos lados se tensaron, pero permanecieron en sus lugares.
- Lo siento tanto mi niña - me dijo en un susurro con la voz cargada de dolor. Y luego hizo algo que me dejo completamente sorprendida. Poso su otra mano en mi otro hombro y me abrazo, pero era un abrazo diferente a cualquiera que yo hubiera sentido. Este iba cargado de dolor, se sentía como un abrazo de despedida. Entonces todo cayó en su lugar, podía ver las pequeñas piezas uniéndose por si solas. Luego me soltó y con una mirada de arrepentimiento me hablo.
- No sabíamos que este sería el curso que tu tomarías - me dijo con la voz áspera - estábamos seguros de que te irías de todos modos. Marcus nunca se equivoca, y esta vez tampoco lo hizo, es solo que pensamos que tus acciones serian diferentes.
- Explícate Aro - le dije con la voz fría, esta vez no me importaba ser cortes ni respetuosa con ellos. Sabía que había algo que no me estaban diciendo, yo ya sospechaba que podía ser pero necesitaba oírlo.
- Creímos que en el instante en el que supieras nuestras condiciones irías por tus padres - me explico tranquilamente, pero yo quería que me lo dijera ya - entonces enviamos a algunos a hacer el trabajo. Esperábamos poder arrinconarte allí, donde sabíamos que no habría nadie para ayudarte, pero jamás creímos que tomarías esta decisión.
El dolor y la ira se arremolinaban en mí en partes iguales, mi mente procesaba más de lo que podía. Acaso mis padres ya estarían muertos? O todavía tenía alguna posibilidad de salvarlos? Y quien estaría aquí para ayudarme? Klaus? Johan? Emma? No podía ser Klaus, el se había ido a una misión.
Y entonces algo más cayó en su lugar, la puñalada final. Klaus había ido a matar a mis padres? Lo había hecho sabiendo a quienes iba a condenar? O solo había seguido órdenes de Aro sin saber que iba a matar a mis padres? Como hubiera sido aun no podía creer esto último, tenía que ser un error. Luego me pondría a pensar en eso, ahora lo más importante era saber de mis padres.
- Ya no tengo nada más que hacer aquí! - le grite a Aro, apartándolo de mi. Estaba fuera de mi, el enojo hacia que mi visión tuviera un tinte rojizo - Me iré y ahora ustedes ya no pueden impedírmelo!
Me di media vuelta y me dirigí hacia la puerta, mi único pensamiento era en salir de aquí e ir a salvar a mis padres. Estaba a punto de girar la manija y salir de ahí cuando media docena de manos tiraron de mí hacia atrás, suponía que debía de esperar un ataque por su parte, pero estaba tan familiarizada con el castillo y me sentía como en casa que simplemente me distraje. Volé por el aire unos cuantos metros y aterrice en medio del salón, pude sentir el frio piso de mármol resquebrajándose bajo mi espalda. La ira irracional se apodero de mi, solo quería matar y despedazar a cada uno de los guardias que se encontraban frente a mí, no podía pensar más que en el deseo de hacerles daño. Todo lo que estaba fuera de mi objetivo se volvió borroso, solo podía concentrarme en acabarlos Me pare inmediatamente lista para atacar a los guardias que estaban frente a mí, conocía a cada uno de ellos así que una pequeña parte de mi cerebro no se sentía del todo cómoda con hacerles daño. Pero la ignore fácilmente, ellos estaban traicionándome y la vida de mis padres estaba de por medio. No tenía que pelear con ellos para vencerlos y tampoco podía darme el lujo de perder más tiempo en ello, tendría que dejar a un lado las ganas que tenia por destruirlos. Simplemente podría usar el poder de Jane, seria más fácil y rápido que involucrarme en una lucha sin sentido. Así que concentre toda mi ira en ellos y en cuanto lo pensé todos los guardias cayeron al piso retorciéndose de dolor, pase sobre ellos dirigiéndome otra vez hacia la puerta, apenas escuche cuando Aro hablo.
- Siento mucho esto Alex, pero es por tu propio bien - apenas lo puede escuchar en un susurro, porque ya había traspasado esas puertas y me diría a las siguientes.
Pero inmediatamente después sentí que mi visión se nublaba y mi garganta se cerraba, parecía que me fuera a desmayar, no podía sentir nada. Antes de que la oscuridad en la que me estaba sumergiendo me tragara pude ver como el par de puertas frente a mí se abría. Ante mi tenia la visión mas perfecta del mundo, justo en el momento en el que yo me alejaba de el. Ahí frente a mí, con la sorpresa y el espanto cruzando por su rostro estaba Klaus.
El al instante reacciono y comenzó a correr, una pequeña esperanza creció dentro de mí, aun podía salvar a mis padres y Klaus había venido para ayudarme, el no había ido a matarlos. Pero la pequeña luz que había en mí rápidamente fue apagada. Contrario a lo que yo creía el en vez de correr directamente hacia mí para ayudarme, paso de lado y se dirigió hacia Aro. Luego todo se volvió negro y caí en la inconsciencia.

4 comentarios:

Geraldine dijo...

holaaa !!
vas hacer q me de un un infarto o un paro cardiaco !!!
me estoii muriendo
ii otra cosa me encanto la idea del concurso !!
no puedo creer mas bn me niego a creer de q klaus hubiera hecho algo en contra de Alex !!
BYe publica pronto espero ganar el concurso
hahaha
Bye !!
XOXO

Rosemmett dijo...

waaaaaaaaaaa....
me qeede iimpactada.. sta suuper
biien este cap... me encanto..
sppero ii publiiqees pronto...
xD
me estann comiiendo los nerviios!!

♥Isa...Cullen! dijo...

dios estuvoo estupendooo chica!!!!
de pana que te al comiste con el capitulo!
espero con ansias el siguiente
de verdad ahora que pasara
Klaus?? Alex !

por favor publica lo ma sprontoo posible de verdad me muero de la angustia!

haha te fleicitoooo!


cuidate kiss!

Anne Swan dijo...

YO LO MATO!!!!!!!!!!!
Es lo unico que se me ocurre si Klaus traiciona a Alex, sabes pensandolo mejor que el castigo por dejar el castillo para que Alex pueda ver a sus padres era que Klaus fuera asesinado, pero ya que le vamos a hacer no?

Bueno tu eres la especta no ?

Bueno te cuidas okis

BYE ;D