Hola, estoy en medio del viaje...ahora me encuentro en Cochabamba...partiendo hacia el chapare y luego hacia Santa Cruz...me las estoy dando de mochilera!!! XD
Bueno como estamos de paso por esta ciudad me tome un tiempo para poder publicar a la ganadora del concurso!!!
Estoy feliz de anunciar que hubo bastante participacion, la mayoria no puso un resumen en los comentarios....sino que me mandaron un monton de casi-capitulos a mi correo!!! Me tomo un tiempo leerlos y puedo decir que todos estuvieron muy buenos, pero encontre a el que mas se acerca...aunque algunos detalles estan un poco desviados...pues bueno nuestra ganadora es:
!!!Alex!!!
El capitulo te sera enviado inmediatamente....asi que revisa tu correo!!!
Lamento anunciar que los demas tendran que esperar hasta el martes....pero creanme la espera vale la pena!!!
Atte
Ariane
XD
Eclipse Countdown!!!
domingo, 17 de enero de 2010
viernes, 15 de enero de 2010
Concurso!!!
Hola, los saludo desde La Paz-Bolivia!
Todavia sigo de viaje, pero ayer paso algo muy interesante, no se de como ni de donde me vino una inspiracion muy repentina....escribi....desde las 10am hasta las 7pm!!! Sin desayunar, almorzar ni cenar....solo escribiendo, encerrada de todo el mundo!!! (tome "prestada" la laptop de mi primo, mejor dicho la secuestre!!! XD)
Pero paso algo raro...tenia planeado cierto final a la historia de Alex....pero como resultado de la inspiracion....bueno se podria decir que hice borron y cuenta nueva....deseche los cap que tenia (me parecieron menos interesantes) y les traigo el primero de estos nuevos cap...donde la historia tiene accion, peleas y mucha intriga....bueno no nos olvidemos de un poco de romance claro esta!!!
Pero bueno la principal razon de esta entrada es que quiero proponerles algo:
Como me vuelvo hoy a Santa cruz, no voy a poder publicar hasta el martes apoximadamente!!!
Si lo se....parecera que soy yo la que quiere dejarlos con la intriga XD pero no es asi....me muero por que puedan leer el sigiente cap!!!!
Asi que se me ocurrio un concurso:
Reglas:
1.- Tienen que escribir un comentario en esta entrada, quiero que me digan que es lo que creen que va a pasar a continuacion!!! Como piensan que el capitulo sigue!!!
2.- Dejen su correo electronico!!!
Premio:
A la persona (o personas) que acierten o se aproximen a lo que sucedera en el proximo cap, les mandare el capitulo completo!!!
El sabado anunciare a los ganadores y les enviare todo el cap a sus correos!!!
Podran leerlo antes de que lo publique!!!
Y tengo que agregar que el siguiente cap es el mas largo que yo haya escrito jamas....parece infinito!!! Si el cap 23 es largo pues el siguiente es inmenso!!!
La historia de Alex ya esta llegando a su fin, puede ser que tu seas el (la) primer@ en leer el cap final, quien sabe!!!
Solo comenten un resumen de lo que ustedes crean que pasara....suerte!!!
Atte
Ariane
XD
Todavia sigo de viaje, pero ayer paso algo muy interesante, no se de como ni de donde me vino una inspiracion muy repentina....escribi....desde las 10am hasta las 7pm!!! Sin desayunar, almorzar ni cenar....solo escribiendo, encerrada de todo el mundo!!! (tome "prestada" la laptop de mi primo, mejor dicho la secuestre!!! XD)
Pero paso algo raro...tenia planeado cierto final a la historia de Alex....pero como resultado de la inspiracion....bueno se podria decir que hice borron y cuenta nueva....deseche los cap que tenia (me parecieron menos interesantes) y les traigo el primero de estos nuevos cap...donde la historia tiene accion, peleas y mucha intriga....bueno no nos olvidemos de un poco de romance claro esta!!!
Pero bueno la principal razon de esta entrada es que quiero proponerles algo:
Como me vuelvo hoy a Santa cruz, no voy a poder publicar hasta el martes apoximadamente!!!
Si lo se....parecera que soy yo la que quiere dejarlos con la intriga XD pero no es asi....me muero por que puedan leer el sigiente cap!!!!
Asi que se me ocurrio un concurso:
Reglas:
1.- Tienen que escribir un comentario en esta entrada, quiero que me digan que es lo que creen que va a pasar a continuacion!!! Como piensan que el capitulo sigue!!!
2.- Dejen su correo electronico!!!
Premio:
A la persona (o personas) que acierten o se aproximen a lo que sucedera en el proximo cap, les mandare el capitulo completo!!!
El sabado anunciare a los ganadores y les enviare todo el cap a sus correos!!!
Podran leerlo antes de que lo publique!!!
Y tengo que agregar que el siguiente cap es el mas largo que yo haya escrito jamas....parece infinito!!! Si el cap 23 es largo pues el siguiente es inmenso!!!
La historia de Alex ya esta llegando a su fin, puede ser que tu seas el (la) primer@ en leer el cap final, quien sabe!!!
Solo comenten un resumen de lo que ustedes crean que pasara....suerte!!!
Atte
Ariane
XD
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Capitulo 23 - Traición
Estaba en medio del salón sin saber exactamente como comenzar, no podía encontrar una manera de explicar lo que quería hacer. Sabía que no seria fácil que ellos me dejaran marcharme, pero afrontaría cualquier represalia luego. Mi mente era un torbellino de confusión y problemas, estaba tan nerviosa que las palabras no salían de mi garganta. Pero eso no importo, Aro se levanto de su trono y me miro tan fríamente que me asusto, luego se dirigió hacia mí.
- Alex, sabemos exactamente lo que planeas hacer - me dijo en un tono tranquilo pero autoritario, el nunca me hablaba así, tan fríamente - no sabes el pesar que me da saber que quieras alejarte de nosotros.
- Aro... - dije sin saber cómo continuar, el sabía exactamente lo que le yo planeaba decirle. La pregunta era como lo sabía? Yo nunca había expresado mi deseo de irme en voz alta. Pero no importaba ahora, luego me encargaría de averiguar eso. Tome un poco de aire para infundirme confianza y luego hable con una voz que apenas parecía el susurro del viento - No es que quiera irme de aquí para siempre, me encanta estar aquí, es solo que me siento un poco sofocada. No conozco más que los limites de Volterra, me siento encerrada. Además necesito ver a mis padres, ellos no vivirán para siempre y su hora se esta acercando, así que me gustaría ir mientras están vivos.
- No te preocupes mi niña - me dijo esta vez usando un tono más dulce pero no me convenció. Se podía ver la dureza en su mirada - puedes marcharte cuando quieras.
- Que? - pregunte casi en un grito, incrédula. De todo lo que Aro podía decirme esto era lo que menos esperaba. No podía creer que esto hubiera sido tan rápido y fácil - Muchas gracias Aro - respondí en un tono más serio, aun sin poder creerlo
- No me agradezcas todavía Alex - me dijo ahora serio, no entendía estos cambión de humor tan repentinos. Esto me hizo dudar un poco, que estábamos esperando? Si él me había dado permiso tenía que marcharme ya, lo que sea que tuviera para decirme podía esperar - a lo que me refería es que puedes marcharte ahora mismo, pero sabrás que habrán consecuencias.
- Consecuencias? - pregunte confundida, sabía que esto no iba a ser tan fácil. Ya me esperaba este tipo de obstrucciones en mi camino, pero pensaba que estas vendrían mucho después, cuando volviera - Que tipo de consecuencias?
- Unas muy serias para ti, y para todos los que te rodean - me dijo, y podía percibir un dejo de amenaza en su voz. Esperaba que esas consecuencias fueran solo para mí, yo era la que se quería marchar. Pero para los que me rodean? No entendía esto, que tenían que ver los demás en esto? Y a quienes se refería exactamente?
- Podrías decirme a que te refieres exactamente? - pregunte comenzando a molestarme por las incógnitas, pero especialmente por el tono de su voz. Sabía muy bien que a Aro le gustaba salirse por la tangente siempre. En todos los interrogatorios que había presenciado, el siempre buscaba engañar a sus víctimas, buscar un punto débil por el cual condenarlos. Pero acaso el me veía así ahora? Es que yo esta en interrogatorio también? Me sentí mareada por un segundo, no podía imaginarme siquiera que ellos quisieran lastimarme, debía de ser otra cosa, todo menos eso. Espere a que Aro me respondiera, pero él se volvió a sentar y miro hacia el frente pero con la mirada perdida. Estaba esperando que alguien me respondiera, cuando Caius hablo.
- Nos referimos a que si te vas las consecuencias serán graves para las personas que tu amas - me respondió fríamente, mirándome con odio. Sabía que Caius desde el comienzo se había puesto totalmente en contra de que yo me uniera a ellos, pero luego vio la gran arma que yo podía ser para ellos. El nunca me había demostrado nada más que indiferencia, así que no entendía el por qué de su mirada. Seguía desconcertada, su respuesta solo me dejo mas duda, pero él se encargo instantáneamente de aclararla - Si te vas encontraras a tus padres muertos - agrego con aun más odio en sus palabras.
Un escalofrió instantáneo recorrió mi columna, no podía creer lo que acababa de escuchar, tenía que ser mentira. Pero claramente no lo era, la mirada de Aro también me lo confirmaba. El solo hecho de imaginarme a mis padres muertos me enfermaba, sentía que mi corazón se detenía y que mi respiración se anulaba. El horror más grande me atravesó como la fina hoja de una espada, partiendo mi cordura en dos. Ya nada me importaba en este mundo más que salvarlos, podía quedarme siglos aquí, si eso sirviera para darles un par más de años de vida a ellos.
- Aro, como puede ser esto posible? - le pregunte con mi voz entrecortada por las lagrimas que pelaban por salir. Pero podría derrumbarme después en mi habitación, ahora tenía que hacer todo lo posible por convencerlos de que dejen vivir a mis padres. Me acerque un par de pasos más a ellos y un par de guardias se acercaron también - después de todo lo que he vivido aquí? Como pueden decir eso? Acaso no he realizado todo lo que me indicaron, aun cuando no estaba de acuerdo con sus órdenes?
- Las cosas son así - me respondió Caius, con la voz tan fría que parecía una estatua, una estatua que me miraba con odio. En cambio Aro no levanto la vista para mirarme siquiera - no podemos permitirte marchar, eres nuestra arma más preciada y todo el esfuerzo que pusimos en ti seria en vano. Puedes aceptar e irte, o puedes quedarte aquí y tus padres vivirán por un par de años más.
- Con que eso era? - pregunte con la rabia destilando en cada una de mis palabras. El único motivo por el cual me habían mantenido aquí, la única razón de vivir tantos años encerada - ustedes solo me tuvieron aquí para utilizarme! Así que todos estos años solo fueron un engaño, cada gesto o palabra amable era solo para mantenerme atrapada aquí!
- No mi niña - me respondió esta vez Aro levantando un poco su mirada. Se podía ver cierta pena en ella. No entendía como él podía hacerme esto, sabía que el de verdad me quería como una hija. Pero al ver su mirada entendí que a pesar de eso el no podía romper con los preceptos hechos por sus hermanos, y tampoco podía osar perderme. La realidad era que yo solo era un arma y el no iba a dejar que me escapara de sus manos - de verdad te apreciamos. Pero tienes que entender nuestro punto de vista, no podemos dejar que te vayas.
- Esta bien - dije casi en un grito, mientras que mis ojos se empañaban con las lagrimas que me rehusaba a dejar caer - me quedare aquí si eso es lo que quieren. Pero ustedes no se atrevan a tocar a mis padres.
- Que? - dijo Aro levantándose de su trono, mientras que su voz subía dos octavas y con una expresión de mostraba asombro y pesar. No entendía el porqué de su reacción, así como no entendía las reacciones de Caius y Marcus. Caius también se veía asombrado, pero pude ver que había cierta satisfacción en su mirada. En cambio Marcus me miraba con dolor, el casi nunca actuaba en los juicios, no desde que su esposa murió. El siempre estaba impasible, casi aburrido, pero esta vez su reacción sobre todo fue lo que me dio el presentimiento de que algo estaba mal.
- Hermano - dijo Aro casi en un susurro, dirigiéndose hacia Marcus - pensé que tú dijiste que esto no sucedería.
- Lo sé - dijo Marcus con dolor - estaba seguro de que este no sería el curso de los acontecimientos. Jamás me ha equivocado, pensé que esa era la mejor manera.
Como siempre no entendía de qué hablaban, pero sentía que había algo terrible detrás de sus palabras. Los dos se miraban con una expresión apesadumbrada. En cambio Caius se veía complacido. Luego Aro se dio la vuelta y me miro fijamente, bajo las escaleras y se acerco a mí hasta posar una mano en mi hombro. Los guardias que se encontraban a ambos lados se tensaron, pero permanecieron en sus lugares.
- Lo siento tanto mi niña - me dijo en un susurro con la voz cargada de dolor. Y luego hizo algo que me dejo completamente sorprendida. Poso su otra mano en mi otro hombro y me abrazo, pero era un abrazo diferente a cualquiera que yo hubiera sentido. Este iba cargado de dolor, se sentía como un abrazo de despedida. Entonces todo cayó en su lugar, podía ver las pequeñas piezas uniéndose por si solas. Luego me soltó y con una mirada de arrepentimiento me hablo.
- No sabíamos que este sería el curso que tu tomarías - me dijo con la voz áspera - estábamos seguros de que te irías de todos modos. Marcus nunca se equivoca, y esta vez tampoco lo hizo, es solo que pensamos que tus acciones serian diferentes.
- Explícate Aro - le dije con la voz fría, esta vez no me importaba ser cortes ni respetuosa con ellos. Sabía que había algo que no me estaban diciendo, yo ya sospechaba que podía ser pero necesitaba oírlo.
- Creímos que en el instante en el que supieras nuestras condiciones irías por tus padres - me explico tranquilamente, pero yo quería que me lo dijera ya - entonces enviamos a algunos a hacer el trabajo. Esperábamos poder arrinconarte allí, donde sabíamos que no habría nadie para ayudarte, pero jamás creímos que tomarías esta decisión.
El dolor y la ira se arremolinaban en mí en partes iguales, mi mente procesaba más de lo que podía. Acaso mis padres ya estarían muertos? O todavía tenía alguna posibilidad de salvarlos? Y quien estaría aquí para ayudarme? Klaus? Johan? Emma? No podía ser Klaus, el se había ido a una misión.
Y entonces algo más cayó en su lugar, la puñalada final. Klaus había ido a matar a mis padres? Lo había hecho sabiendo a quienes iba a condenar? O solo había seguido órdenes de Aro sin saber que iba a matar a mis padres? Como hubiera sido aun no podía creer esto último, tenía que ser un error. Luego me pondría a pensar en eso, ahora lo más importante era saber de mis padres.
- Ya no tengo nada más que hacer aquí! - le grite a Aro, apartándolo de mi. Estaba fuera de mi, el enojo hacia que mi visión tuviera un tinte rojizo - Me iré y ahora ustedes ya no pueden impedírmelo!
Me di media vuelta y me dirigí hacia la puerta, mi único pensamiento era en salir de aquí e ir a salvar a mis padres. Estaba a punto de girar la manija y salir de ahí cuando media docena de manos tiraron de mí hacia atrás, suponía que debía de esperar un ataque por su parte, pero estaba tan familiarizada con el castillo y me sentía como en casa que simplemente me distraje. Volé por el aire unos cuantos metros y aterrice en medio del salón, pude sentir el frio piso de mármol resquebrajándose bajo mi espalda. La ira irracional se apodero de mi, solo quería matar y despedazar a cada uno de los guardias que se encontraban frente a mí, no podía pensar más que en el deseo de hacerles daño. Todo lo que estaba fuera de mi objetivo se volvió borroso, solo podía concentrarme en acabarlos Me pare inmediatamente lista para atacar a los guardias que estaban frente a mí, conocía a cada uno de ellos así que una pequeña parte de mi cerebro no se sentía del todo cómoda con hacerles daño. Pero la ignore fácilmente, ellos estaban traicionándome y la vida de mis padres estaba de por medio. No tenía que pelear con ellos para vencerlos y tampoco podía darme el lujo de perder más tiempo en ello, tendría que dejar a un lado las ganas que tenia por destruirlos. Simplemente podría usar el poder de Jane, seria más fácil y rápido que involucrarme en una lucha sin sentido. Así que concentre toda mi ira en ellos y en cuanto lo pensé todos los guardias cayeron al piso retorciéndose de dolor, pase sobre ellos dirigiéndome otra vez hacia la puerta, apenas escuche cuando Aro hablo.
- Siento mucho esto Alex, pero es por tu propio bien - apenas lo puede escuchar en un susurro, porque ya había traspasado esas puertas y me diría a las siguientes.
Pero inmediatamente después sentí que mi visión se nublaba y mi garganta se cerraba, parecía que me fuera a desmayar, no podía sentir nada. Antes de que la oscuridad en la que me estaba sumergiendo me tragara pude ver como el par de puertas frente a mí se abría. Ante mi tenia la visión mas perfecta del mundo, justo en el momento en el que yo me alejaba de el. Ahí frente a mí, con la sorpresa y el espanto cruzando por su rostro estaba Klaus.
El al instante reacciono y comenzó a correr, una pequeña esperanza creció dentro de mí, aun podía salvar a mis padres y Klaus había venido para ayudarme, el no había ido a matarlos. Pero la pequeña luz que había en mí rápidamente fue apagada. Contrario a lo que yo creía el en vez de correr directamente hacia mí para ayudarme, paso de lado y se dirigió hacia Aro. Luego todo se volvió negro y caí en la inconsciencia.
- Alex, sabemos exactamente lo que planeas hacer - me dijo en un tono tranquilo pero autoritario, el nunca me hablaba así, tan fríamente - no sabes el pesar que me da saber que quieras alejarte de nosotros.
- Aro... - dije sin saber cómo continuar, el sabía exactamente lo que le yo planeaba decirle. La pregunta era como lo sabía? Yo nunca había expresado mi deseo de irme en voz alta. Pero no importaba ahora, luego me encargaría de averiguar eso. Tome un poco de aire para infundirme confianza y luego hable con una voz que apenas parecía el susurro del viento - No es que quiera irme de aquí para siempre, me encanta estar aquí, es solo que me siento un poco sofocada. No conozco más que los limites de Volterra, me siento encerrada. Además necesito ver a mis padres, ellos no vivirán para siempre y su hora se esta acercando, así que me gustaría ir mientras están vivos.
- No te preocupes mi niña - me dijo esta vez usando un tono más dulce pero no me convenció. Se podía ver la dureza en su mirada - puedes marcharte cuando quieras.
- Que? - pregunte casi en un grito, incrédula. De todo lo que Aro podía decirme esto era lo que menos esperaba. No podía creer que esto hubiera sido tan rápido y fácil - Muchas gracias Aro - respondí en un tono más serio, aun sin poder creerlo
- No me agradezcas todavía Alex - me dijo ahora serio, no entendía estos cambión de humor tan repentinos. Esto me hizo dudar un poco, que estábamos esperando? Si él me había dado permiso tenía que marcharme ya, lo que sea que tuviera para decirme podía esperar - a lo que me refería es que puedes marcharte ahora mismo, pero sabrás que habrán consecuencias.
- Consecuencias? - pregunte confundida, sabía que esto no iba a ser tan fácil. Ya me esperaba este tipo de obstrucciones en mi camino, pero pensaba que estas vendrían mucho después, cuando volviera - Que tipo de consecuencias?
- Unas muy serias para ti, y para todos los que te rodean - me dijo, y podía percibir un dejo de amenaza en su voz. Esperaba que esas consecuencias fueran solo para mí, yo era la que se quería marchar. Pero para los que me rodean? No entendía esto, que tenían que ver los demás en esto? Y a quienes se refería exactamente?
- Podrías decirme a que te refieres exactamente? - pregunte comenzando a molestarme por las incógnitas, pero especialmente por el tono de su voz. Sabía muy bien que a Aro le gustaba salirse por la tangente siempre. En todos los interrogatorios que había presenciado, el siempre buscaba engañar a sus víctimas, buscar un punto débil por el cual condenarlos. Pero acaso el me veía así ahora? Es que yo esta en interrogatorio también? Me sentí mareada por un segundo, no podía imaginarme siquiera que ellos quisieran lastimarme, debía de ser otra cosa, todo menos eso. Espere a que Aro me respondiera, pero él se volvió a sentar y miro hacia el frente pero con la mirada perdida. Estaba esperando que alguien me respondiera, cuando Caius hablo.
- Nos referimos a que si te vas las consecuencias serán graves para las personas que tu amas - me respondió fríamente, mirándome con odio. Sabía que Caius desde el comienzo se había puesto totalmente en contra de que yo me uniera a ellos, pero luego vio la gran arma que yo podía ser para ellos. El nunca me había demostrado nada más que indiferencia, así que no entendía el por qué de su mirada. Seguía desconcertada, su respuesta solo me dejo mas duda, pero él se encargo instantáneamente de aclararla - Si te vas encontraras a tus padres muertos - agrego con aun más odio en sus palabras.
Un escalofrió instantáneo recorrió mi columna, no podía creer lo que acababa de escuchar, tenía que ser mentira. Pero claramente no lo era, la mirada de Aro también me lo confirmaba. El solo hecho de imaginarme a mis padres muertos me enfermaba, sentía que mi corazón se detenía y que mi respiración se anulaba. El horror más grande me atravesó como la fina hoja de una espada, partiendo mi cordura en dos. Ya nada me importaba en este mundo más que salvarlos, podía quedarme siglos aquí, si eso sirviera para darles un par más de años de vida a ellos.
- Aro, como puede ser esto posible? - le pregunte con mi voz entrecortada por las lagrimas que pelaban por salir. Pero podría derrumbarme después en mi habitación, ahora tenía que hacer todo lo posible por convencerlos de que dejen vivir a mis padres. Me acerque un par de pasos más a ellos y un par de guardias se acercaron también - después de todo lo que he vivido aquí? Como pueden decir eso? Acaso no he realizado todo lo que me indicaron, aun cuando no estaba de acuerdo con sus órdenes?
- Las cosas son así - me respondió Caius, con la voz tan fría que parecía una estatua, una estatua que me miraba con odio. En cambio Aro no levanto la vista para mirarme siquiera - no podemos permitirte marchar, eres nuestra arma más preciada y todo el esfuerzo que pusimos en ti seria en vano. Puedes aceptar e irte, o puedes quedarte aquí y tus padres vivirán por un par de años más.
- Con que eso era? - pregunte con la rabia destilando en cada una de mis palabras. El único motivo por el cual me habían mantenido aquí, la única razón de vivir tantos años encerada - ustedes solo me tuvieron aquí para utilizarme! Así que todos estos años solo fueron un engaño, cada gesto o palabra amable era solo para mantenerme atrapada aquí!
- No mi niña - me respondió esta vez Aro levantando un poco su mirada. Se podía ver cierta pena en ella. No entendía como él podía hacerme esto, sabía que el de verdad me quería como una hija. Pero al ver su mirada entendí que a pesar de eso el no podía romper con los preceptos hechos por sus hermanos, y tampoco podía osar perderme. La realidad era que yo solo era un arma y el no iba a dejar que me escapara de sus manos - de verdad te apreciamos. Pero tienes que entender nuestro punto de vista, no podemos dejar que te vayas.
- Esta bien - dije casi en un grito, mientras que mis ojos se empañaban con las lagrimas que me rehusaba a dejar caer - me quedare aquí si eso es lo que quieren. Pero ustedes no se atrevan a tocar a mis padres.
- Que? - dijo Aro levantándose de su trono, mientras que su voz subía dos octavas y con una expresión de mostraba asombro y pesar. No entendía el porqué de su reacción, así como no entendía las reacciones de Caius y Marcus. Caius también se veía asombrado, pero pude ver que había cierta satisfacción en su mirada. En cambio Marcus me miraba con dolor, el casi nunca actuaba en los juicios, no desde que su esposa murió. El siempre estaba impasible, casi aburrido, pero esta vez su reacción sobre todo fue lo que me dio el presentimiento de que algo estaba mal.
- Hermano - dijo Aro casi en un susurro, dirigiéndose hacia Marcus - pensé que tú dijiste que esto no sucedería.
- Lo sé - dijo Marcus con dolor - estaba seguro de que este no sería el curso de los acontecimientos. Jamás me ha equivocado, pensé que esa era la mejor manera.
Como siempre no entendía de qué hablaban, pero sentía que había algo terrible detrás de sus palabras. Los dos se miraban con una expresión apesadumbrada. En cambio Caius se veía complacido. Luego Aro se dio la vuelta y me miro fijamente, bajo las escaleras y se acerco a mí hasta posar una mano en mi hombro. Los guardias que se encontraban a ambos lados se tensaron, pero permanecieron en sus lugares.
- Lo siento tanto mi niña - me dijo en un susurro con la voz cargada de dolor. Y luego hizo algo que me dejo completamente sorprendida. Poso su otra mano en mi otro hombro y me abrazo, pero era un abrazo diferente a cualquiera que yo hubiera sentido. Este iba cargado de dolor, se sentía como un abrazo de despedida. Entonces todo cayó en su lugar, podía ver las pequeñas piezas uniéndose por si solas. Luego me soltó y con una mirada de arrepentimiento me hablo.
- No sabíamos que este sería el curso que tu tomarías - me dijo con la voz áspera - estábamos seguros de que te irías de todos modos. Marcus nunca se equivoca, y esta vez tampoco lo hizo, es solo que pensamos que tus acciones serian diferentes.
- Explícate Aro - le dije con la voz fría, esta vez no me importaba ser cortes ni respetuosa con ellos. Sabía que había algo que no me estaban diciendo, yo ya sospechaba que podía ser pero necesitaba oírlo.
- Creímos que en el instante en el que supieras nuestras condiciones irías por tus padres - me explico tranquilamente, pero yo quería que me lo dijera ya - entonces enviamos a algunos a hacer el trabajo. Esperábamos poder arrinconarte allí, donde sabíamos que no habría nadie para ayudarte, pero jamás creímos que tomarías esta decisión.
El dolor y la ira se arremolinaban en mí en partes iguales, mi mente procesaba más de lo que podía. Acaso mis padres ya estarían muertos? O todavía tenía alguna posibilidad de salvarlos? Y quien estaría aquí para ayudarme? Klaus? Johan? Emma? No podía ser Klaus, el se había ido a una misión.
Y entonces algo más cayó en su lugar, la puñalada final. Klaus había ido a matar a mis padres? Lo había hecho sabiendo a quienes iba a condenar? O solo había seguido órdenes de Aro sin saber que iba a matar a mis padres? Como hubiera sido aun no podía creer esto último, tenía que ser un error. Luego me pondría a pensar en eso, ahora lo más importante era saber de mis padres.
- Ya no tengo nada más que hacer aquí! - le grite a Aro, apartándolo de mi. Estaba fuera de mi, el enojo hacia que mi visión tuviera un tinte rojizo - Me iré y ahora ustedes ya no pueden impedírmelo!
Me di media vuelta y me dirigí hacia la puerta, mi único pensamiento era en salir de aquí e ir a salvar a mis padres. Estaba a punto de girar la manija y salir de ahí cuando media docena de manos tiraron de mí hacia atrás, suponía que debía de esperar un ataque por su parte, pero estaba tan familiarizada con el castillo y me sentía como en casa que simplemente me distraje. Volé por el aire unos cuantos metros y aterrice en medio del salón, pude sentir el frio piso de mármol resquebrajándose bajo mi espalda. La ira irracional se apodero de mi, solo quería matar y despedazar a cada uno de los guardias que se encontraban frente a mí, no podía pensar más que en el deseo de hacerles daño. Todo lo que estaba fuera de mi objetivo se volvió borroso, solo podía concentrarme en acabarlos Me pare inmediatamente lista para atacar a los guardias que estaban frente a mí, conocía a cada uno de ellos así que una pequeña parte de mi cerebro no se sentía del todo cómoda con hacerles daño. Pero la ignore fácilmente, ellos estaban traicionándome y la vida de mis padres estaba de por medio. No tenía que pelear con ellos para vencerlos y tampoco podía darme el lujo de perder más tiempo en ello, tendría que dejar a un lado las ganas que tenia por destruirlos. Simplemente podría usar el poder de Jane, seria más fácil y rápido que involucrarme en una lucha sin sentido. Así que concentre toda mi ira en ellos y en cuanto lo pensé todos los guardias cayeron al piso retorciéndose de dolor, pase sobre ellos dirigiéndome otra vez hacia la puerta, apenas escuche cuando Aro hablo.
- Siento mucho esto Alex, pero es por tu propio bien - apenas lo puede escuchar en un susurro, porque ya había traspasado esas puertas y me diría a las siguientes.
Pero inmediatamente después sentí que mi visión se nublaba y mi garganta se cerraba, parecía que me fuera a desmayar, no podía sentir nada. Antes de que la oscuridad en la que me estaba sumergiendo me tragara pude ver como el par de puertas frente a mí se abría. Ante mi tenia la visión mas perfecta del mundo, justo en el momento en el que yo me alejaba de el. Ahí frente a mí, con la sorpresa y el espanto cruzando por su rostro estaba Klaus.
El al instante reacciono y comenzó a correr, una pequeña esperanza creció dentro de mí, aun podía salvar a mis padres y Klaus había venido para ayudarme, el no había ido a matarlos. Pero la pequeña luz que había en mí rápidamente fue apagada. Contrario a lo que yo creía el en vez de correr directamente hacia mí para ayudarme, paso de lado y se dirigió hacia Aro. Luego todo se volvió negro y caí en la inconsciencia.
lunes, 11 de enero de 2010
Aclaraciones!!! XD
Holaaaaa!!! Les escribo desde La paz, he buscado la manera de poder publicar desde aqui....aunq me tenga que escapar un rato de las cenas familiares...jajajaja!!!
Pero bueno solo queria decirles una vez mas que la historia de Alex esta por terminar, desde aqui comienza la parte central de toda la historia...asi que esten atentos. No se pierdan ni un detalle!!
Ytambien queria responder a todos los que me han preguntado: si es que Alex va a desaparecer de la historia?
Pues les digo que no se preocupen, ella va a seguir dentro de la historia, pero va a estar contada por Jake claro! La historia de Alex no solo era la introduccion a un nuevo personaje, sino tambien el origen de la trama de la historia (eso lo sabran mas adelante XD).
Y bueno les dejo este nuevo capitulo...disfrutenlo...!!!
PD: Cualquier pregunta que tengan acerca de la historia, como ser los personajes, los lugares, los hechos. O simplemente cosas que no hayan entendido o que no me haya explicado bien pueden pueden preguntar en mi Twitter o en los Comentarios!!!
Atte
Ariane
XD
Pero bueno solo queria decirles una vez mas que la historia de Alex esta por terminar, desde aqui comienza la parte central de toda la historia...asi que esten atentos. No se pierdan ni un detalle!!
Ytambien queria responder a todos los que me han preguntado: si es que Alex va a desaparecer de la historia?
Pues les digo que no se preocupen, ella va a seguir dentro de la historia, pero va a estar contada por Jake claro! La historia de Alex no solo era la introduccion a un nuevo personaje, sino tambien el origen de la trama de la historia (eso lo sabran mas adelante XD).
Y bueno les dejo este nuevo capitulo...disfrutenlo...!!!
PD: Cualquier pregunta que tengan acerca de la historia, como ser los personajes, los lugares, los hechos. O simplemente cosas que no hayan entendido o que no me haya explicado bien pueden pueden preguntar en mi Twitter o en los Comentarios!!!
Atte
Ariane
XD
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Capitulo 22 - Cásate Conmigo
La incredulidad y la sorpresa se mezclaban en mí, no podía creer que lo que pasaba fuera verdad. Simplemente me parecía algo increíble, mi rostro era una máscara de absoluto shock, podía ver la sonrisa de Klaus haciéndose cada vez más amplia al ver que yo por fin había entendido de qué se trataba todo esto.
- Y bien, que te parece? - me pregunto Klaus señalando hacia la magnífica casa blanca.
- Es perfecta - le respondí casi en un grito - gracias - y me lance a sus brazos aun gritando.
El me levanto le suelo y giro conmigo mientras me hablaba al oído.
- Que bien que te haya gustado - me dijo en un susurro - en cuento la vi supe que sería la casa perfecta para ti.
- Lo es - le dije riendo. Ya nos habíamos detenido, pero el todavía no me había soltado - muchas gracias.
- Como ya te dije, no quería que te sintieras obligada a permanecer en el castillo - me explico tiernamente - pero tampoco quería que te fueras muy lejos. Así que solo estaba esperando tu decisión, no quiero forzarte a nada.
- No importa - le dije mirándolo fijamente - yo iré allí donde tu estés.
- Entonces te quedaras aquí cerca de mi - me respondió tiernamente - Aro también está de acuerdo conmigo, él fue el que me sugirió este lugar. Cree que te llegarías a sofocar en el castillo, ya sabes que todo es demasiado formal allí. Y pensó que lo mejor sería darte tu propio espacio, un lugar que sea tuyo, pero que también queda cerca del castillo. Así puedes ir y venir cuando quieras.
- Y tú no te quedaras aquí? - le pregunte. Esto era lo único que me interesaba saber en este momento.
- Sabes que no sería correcto - me respondió, pero podía ver en su cara su deseo por quedarse conmigo - aunque seamos vampiros, aun debemos respetar los códigos de etiqueta y todo eso.
- No, no debemos - le dije testarudamente - no me importa, yo quiero que tu estés aquí.
- Amor mío - me dijo suavemente - sabes que lo que más me gustaría en este mundo es permanecer a tu lado por siempre, pero aun sigues siendo una joven mujer soltera y no sería correcto por mi parte.
- Entonces ya no quiero ser soltera, ni tener llevar ninguno de esos ridículos títulos - le dije casi gritando. No sabía que era exactamente lo que quería, pero ciertamente sabía muy bien como tenerlo. Algo me decía que yo podía lograr que el hiciese lo que yo quisiera.
- A que te refieres? - me pregunto él un tanto alarmado. Su rostro era una mezcla de comprensión, sorpresa y alegría; verdaderamente incomprensible para mí.
- No lo sé - le respondí con la voz aun elevada - solo sé que nunca en mi vida quiero alejarme de ti, quiero que vivamos juntos por siempre.
- Tu... - me dijo dubitativo.
Parecía que el estaba entendiendo algo que yo no, no sabía qué era lo que me pasaba, solo que quería algo y lo quería ahora. No estaba segura de que era, pero creía que el sí.
- Alexandra Heines...- me dijo acercándose a mí. El nunca me había llamado por mi nombre completo, es mas creo que ni siquiera lo sabía.
Cuando estaba frente a mí, pensé que me iba a abrazar o algo así. Pero entonces se agacho y puso una rodilla en el piso, de repente todo encajo. Ahora si sabía lo que yo en realidad quería, no tenía dudas sobre eso, pero como era que había tardado tanto en entenderlo?
- Quieres casarte conmigo? - me pregunto sosteniendo una de mis manos y mirándome fijamente. En su rostro no había ni un asomo de duda o miedo, el estaba seguro de lo que estaba haciendo.
Al igual, yo estaba segura de mi respuesta, sabía que iba a tener lo que quería, aunque aun tenía mis dudas de si en realidad sabía lo que quería.
- Si! - le respondí instantáneamente lanzándome a sus brazos - me caso contigo, ahora y siempre. Si, si, si.....y mil veces sí!
Los dos caímos al suelo por el impulso con el que lo abrase, el me abrazo también, nos miramos fijamente mientras que los dos sonreíamos. Se podía ver claramente que él estaba más allá de la felicidad, no había palabras para describir como nos sentíamos o lo mucho que nos amábamos, simplemente nuestras miradas lo decían todo. Fui acercando mi rostro al de él, cada vez más cerca hasta que pude sentir su dulce aliento contra mi piel, sus labios estaban a solo un centímetro de los míos. Nos quedamos así un minuto entero, disfrutando de nuestra cercanía, hasta que él se acerco todavía más y nuestros labios se unieron en un beso. Un beso cargado de amor, que expresaba nuestra necesidad de estar juntos, nuestro amor hacia el otro. Nuestros labios se movían acompasadamente amoldándose a los del otro, nuestros movimientos parecían perfectamente sincronizados. Me olvide en donde nos encontrábamos y de todo lo que había pasado, yo me encontraba en mi pequeño paraíso privado. Después de unos minutos comencé a sentir que la respiración me faltaba, Klaus se dio cuenta y se separado delicadamente de mí, no sin antes darme un beso en la mejilla.
- Creo que lo mejor sería entrar antes de que te desmayes - me dijo en tono de broma, pero parecía que el no quería moverse de mi lado - además todavía te falta ver el resto de la casa.
- Pero yo quiero quedarme aquí - le respondí haciendo un pequeño puchero.
- Amor - me dijo tiernamente - tenemos toda la eternidad para mostros, unos minutos mas no te harán daño.
- Esta bien - le dije, no le podía decir que no a él - entonces vamos a ver mi nueva y acogedora casa.
El se levanto y luego me ofreció su mano para levantarme, comenzamos a caminar hacia la casa, sabía que con cada paso que daba me unía más a él.
Había encontrado mi lugar en el mundo, mi verdadera felicidad, y nada podría separarme jamás de Klaus.
habían pasado ya siete años desde que me mude a la gran casa blanca, y mi vida no podara haber sido más feliz desde entonces. Un mes después de que me mude me case con Klaus, con la bendición de Aro, él fue quien nos caso. Fue una pequeña ceremonia en el patio de la casa, hice que mis padres viajaran desde Londres para poder tenerlos conmigo ese día. Me costó un poco hacer que la guardia se abstuviera de atacarlos, pero no hubo ningún problema, me emociono mucho tenerlos ese día conmigo. Ellos estaban encantados de saber que yo me encontraba bien y de que era feliz, el saber que tenía personas a mi lado que me querían y de que por fin había encontrado el amor de mi vida. También vinieron ese día los pocos amigos que tenia dentro de la guardia, no me llevaba con todos pero si con unos cuantos que fueron los que me ayudaron a sentirme bien al principio. Félix me había perdonado por su derrota y ahora siempre luchábamos para ver quién era el más fuerte, casi siempre era empate porque nos detenían antes de que destruyéramos medio castillo. También conocía a algunos mas como ser Johan que era el mejor amigo de Klaus dentro de la guardia, el fue su padrino en la boda; y Emma que era la pareja de Johan y se había convertido en mi mejor amiga y asesora. Ella me había ayudado con los preparativos de la boda y siempre salimos juntas en pequeños viajes al rededor de Italia cuando Klaus y Johan iban en alguna misión. Después de ellos tres, no hablaba con nadie más, excepto con Aro, Caius y Marcus.
A Aro lo veía casi todos los días en los primeros años, venía a ayudarme con mi entrenamiento, tuve que aprender a controlar todos los poderes que había copiado, y vaya que eran demasiados. Uno de los que más me costó aprender fue el de Klaus, al principio yo pensé que él no tenía ninguna habilidad, pero después el me dijo que tenía dos en realidad. El primero era que él era un excelente rastreador, podía encontrar a quien quisiese en cualquier lado; y el segundo era que el podía controlar las mentes. Podía hacer que cualquier persona hiciese lo que él quisiera, podía hacer que recuerden u olviden cosas, el lo llamaba persuasión inmediata. Después de eso me pregunte si la alguna vez había usado eso conmigo, como por ejemplo para hacer que me quedara aquí, pero él me dijo que nunca me haría nada de eso.
Aun hasta el momento no podía controlar su habilidad completamente, pero ya había aprendido muchas otras más, como ser las de Félix, Aro, Johan y Emma. Johan era un escudo, no podías acércate a nada que él estuviera protegiendo y Emma podía imitar a quien quisiese, con solo ver a una persona podía imitar su imagen a la perfección, claro que solo era un truco mental que te hacía pensar que ella se veía como otra persona, pero era muy útil para infiltrarte en otros lugares.
Casi nunca me enviaban a misiones, a menos que estas fueran muy difíciles o peligrosas, y siempre que iba me acompañaba Klaus. No me gustaba cuando teníamos que ir a castigar a alguien, pero entendía que teníamos que tener respeto por nuestras leyes, eran lo único que nos mantenía en el anonimato.
También se habían unido a nosotros un par de hermanos hace unos pocos años, fuimos con Aro a salvarlos, los estaban quemando en la hoguera, pero Aro creía que ellos tenían habilidades, así que terminaron masacrando a una aldea entera. Al principio pensé en ayudarlos a sentirse cómodos con nosotros, pero luego desistí, eran de lo más fríos y crueles, no exactamente del tipo del que te puedes hacer amigo.
Eran dos gemelos, el hombre, Alec, era bastante callado y siempre seguía su hermana; el tenia la habilidad de cortar todos los sentidos así que no me costó mucho poder aprender a hacerlo. En cambio su hermana, Jane, podía hacerte sentir dolor, un dolor que apenas se podía soportar, copiar eso me llevo mucho más tiempo.
Yo nunca les hablaba si podía evitarlo, especialmente a Jane, parecía que tenía una aversión hacia mí, aunque no sabía el motivo. Una vez peleamos, cuando ella uso sus poderes en mí, pero yo ya había dominado el de ella así que le hice lo mismo, eso hizo que me odiara más que a la vida misma. Así que nunca estábamos en la misma habitación si podíamos evitarlo, aunque Aro intento que nos entendiéramos nunca funciono.
Aparte de eso, mi vida era perfecta, no me importaban ellos dos, tenía a más personas a mi lado que me querían y apoyaban. O al menos eso era lo que yo creía.
Un día me puse a pensar que lo mejor sería irme un tiempo, no era que no quisiera seguir en la guardia, solo que había pasado tanto tiempo aquí que me sentía un poco atrapada. Quería ir a visitar a mis padres, vivir un tiempo con ellos, recientemente me había llegado una carta de mi madre diciendo que mi padre había tenido un accidente y que se encontraba muy mal. Yo necesitaba irme cuanto antes, sabía muy bien que mis padres no durarían para siempre y necesitaba aprovechar el poco tiempo que les quedaba conmigo. Le dije lo que quería a Klaus y él me apoyaba, pero pensaba que lo mejor sería decirle a Aro. Esa era la parte difícil, no sabía cómo se lo tomaría el, no creía que tuviera ninguna objeción pero yo era como su propia hija y suponía que él no querría que yo me alejara, eso sin contar con que yo era el mejor arma de los Vulturín aparte de Jane.
Tuve que armarme rápidamente de valor, con la vida de mi padre pendiendo de un hilo no tenía mucho tiempo que perder. Pedí una audiencia con Aro, Caías y Marcus, esto les concernía a los tres.
Klaus se ofreció a acompañarme, pero Aro le dijo que no, que la audiencia debía ser solo conmigo. Cuando Aro dijo esto sabía que estaba sospechando sobre mis intenciones, el nunca había impedido que Klaus estuviera a mi lado.
Ese día Klaus se fue a otra misión, así que me fui al castillo sola, llegue ante las puertas del gran salón, recordando la última vez que había tenido una audiencia allí. Las puertas se abrieron y yo camine hasta el medio del salón, los tres estaban sentados en sus respetivos tronos, y había muchos más guardias de lo normal apostados a ambos lados. Esto me parecía muy raro, pero yo jamás había desconfiado de Aro desde el día en que me uní a ellos. Pero mi vida estaba a punto de desmoronarse y yo todavía ni siquiera lo sospechaba
- Y bien, que te parece? - me pregunto Klaus señalando hacia la magnífica casa blanca.
- Es perfecta - le respondí casi en un grito - gracias - y me lance a sus brazos aun gritando.
El me levanto le suelo y giro conmigo mientras me hablaba al oído.
- Que bien que te haya gustado - me dijo en un susurro - en cuento la vi supe que sería la casa perfecta para ti.
- Lo es - le dije riendo. Ya nos habíamos detenido, pero el todavía no me había soltado - muchas gracias.
- Como ya te dije, no quería que te sintieras obligada a permanecer en el castillo - me explico tiernamente - pero tampoco quería que te fueras muy lejos. Así que solo estaba esperando tu decisión, no quiero forzarte a nada.
- No importa - le dije mirándolo fijamente - yo iré allí donde tu estés.
- Entonces te quedaras aquí cerca de mi - me respondió tiernamente - Aro también está de acuerdo conmigo, él fue el que me sugirió este lugar. Cree que te llegarías a sofocar en el castillo, ya sabes que todo es demasiado formal allí. Y pensó que lo mejor sería darte tu propio espacio, un lugar que sea tuyo, pero que también queda cerca del castillo. Así puedes ir y venir cuando quieras.
- Y tú no te quedaras aquí? - le pregunte. Esto era lo único que me interesaba saber en este momento.
- Sabes que no sería correcto - me respondió, pero podía ver en su cara su deseo por quedarse conmigo - aunque seamos vampiros, aun debemos respetar los códigos de etiqueta y todo eso.
- No, no debemos - le dije testarudamente - no me importa, yo quiero que tu estés aquí.
- Amor mío - me dijo suavemente - sabes que lo que más me gustaría en este mundo es permanecer a tu lado por siempre, pero aun sigues siendo una joven mujer soltera y no sería correcto por mi parte.
- Entonces ya no quiero ser soltera, ni tener llevar ninguno de esos ridículos títulos - le dije casi gritando. No sabía que era exactamente lo que quería, pero ciertamente sabía muy bien como tenerlo. Algo me decía que yo podía lograr que el hiciese lo que yo quisiera.
- A que te refieres? - me pregunto él un tanto alarmado. Su rostro era una mezcla de comprensión, sorpresa y alegría; verdaderamente incomprensible para mí.
- No lo sé - le respondí con la voz aun elevada - solo sé que nunca en mi vida quiero alejarme de ti, quiero que vivamos juntos por siempre.
- Tu... - me dijo dubitativo.
Parecía que el estaba entendiendo algo que yo no, no sabía qué era lo que me pasaba, solo que quería algo y lo quería ahora. No estaba segura de que era, pero creía que el sí.
- Alexandra Heines...- me dijo acercándose a mí. El nunca me había llamado por mi nombre completo, es mas creo que ni siquiera lo sabía.
Cuando estaba frente a mí, pensé que me iba a abrazar o algo así. Pero entonces se agacho y puso una rodilla en el piso, de repente todo encajo. Ahora si sabía lo que yo en realidad quería, no tenía dudas sobre eso, pero como era que había tardado tanto en entenderlo?
- Quieres casarte conmigo? - me pregunto sosteniendo una de mis manos y mirándome fijamente. En su rostro no había ni un asomo de duda o miedo, el estaba seguro de lo que estaba haciendo.
Al igual, yo estaba segura de mi respuesta, sabía que iba a tener lo que quería, aunque aun tenía mis dudas de si en realidad sabía lo que quería.
- Si! - le respondí instantáneamente lanzándome a sus brazos - me caso contigo, ahora y siempre. Si, si, si.....y mil veces sí!
Los dos caímos al suelo por el impulso con el que lo abrase, el me abrazo también, nos miramos fijamente mientras que los dos sonreíamos. Se podía ver claramente que él estaba más allá de la felicidad, no había palabras para describir como nos sentíamos o lo mucho que nos amábamos, simplemente nuestras miradas lo decían todo. Fui acercando mi rostro al de él, cada vez más cerca hasta que pude sentir su dulce aliento contra mi piel, sus labios estaban a solo un centímetro de los míos. Nos quedamos así un minuto entero, disfrutando de nuestra cercanía, hasta que él se acerco todavía más y nuestros labios se unieron en un beso. Un beso cargado de amor, que expresaba nuestra necesidad de estar juntos, nuestro amor hacia el otro. Nuestros labios se movían acompasadamente amoldándose a los del otro, nuestros movimientos parecían perfectamente sincronizados. Me olvide en donde nos encontrábamos y de todo lo que había pasado, yo me encontraba en mi pequeño paraíso privado. Después de unos minutos comencé a sentir que la respiración me faltaba, Klaus se dio cuenta y se separado delicadamente de mí, no sin antes darme un beso en la mejilla.
- Creo que lo mejor sería entrar antes de que te desmayes - me dijo en tono de broma, pero parecía que el no quería moverse de mi lado - además todavía te falta ver el resto de la casa.
- Pero yo quiero quedarme aquí - le respondí haciendo un pequeño puchero.
- Amor - me dijo tiernamente - tenemos toda la eternidad para mostros, unos minutos mas no te harán daño.
- Esta bien - le dije, no le podía decir que no a él - entonces vamos a ver mi nueva y acogedora casa.
El se levanto y luego me ofreció su mano para levantarme, comenzamos a caminar hacia la casa, sabía que con cada paso que daba me unía más a él.
Había encontrado mi lugar en el mundo, mi verdadera felicidad, y nada podría separarme jamás de Klaus.
habían pasado ya siete años desde que me mude a la gran casa blanca, y mi vida no podara haber sido más feliz desde entonces. Un mes después de que me mude me case con Klaus, con la bendición de Aro, él fue quien nos caso. Fue una pequeña ceremonia en el patio de la casa, hice que mis padres viajaran desde Londres para poder tenerlos conmigo ese día. Me costó un poco hacer que la guardia se abstuviera de atacarlos, pero no hubo ningún problema, me emociono mucho tenerlos ese día conmigo. Ellos estaban encantados de saber que yo me encontraba bien y de que era feliz, el saber que tenía personas a mi lado que me querían y de que por fin había encontrado el amor de mi vida. También vinieron ese día los pocos amigos que tenia dentro de la guardia, no me llevaba con todos pero si con unos cuantos que fueron los que me ayudaron a sentirme bien al principio. Félix me había perdonado por su derrota y ahora siempre luchábamos para ver quién era el más fuerte, casi siempre era empate porque nos detenían antes de que destruyéramos medio castillo. También conocía a algunos mas como ser Johan que era el mejor amigo de Klaus dentro de la guardia, el fue su padrino en la boda; y Emma que era la pareja de Johan y se había convertido en mi mejor amiga y asesora. Ella me había ayudado con los preparativos de la boda y siempre salimos juntas en pequeños viajes al rededor de Italia cuando Klaus y Johan iban en alguna misión. Después de ellos tres, no hablaba con nadie más, excepto con Aro, Caius y Marcus.
A Aro lo veía casi todos los días en los primeros años, venía a ayudarme con mi entrenamiento, tuve que aprender a controlar todos los poderes que había copiado, y vaya que eran demasiados. Uno de los que más me costó aprender fue el de Klaus, al principio yo pensé que él no tenía ninguna habilidad, pero después el me dijo que tenía dos en realidad. El primero era que él era un excelente rastreador, podía encontrar a quien quisiese en cualquier lado; y el segundo era que el podía controlar las mentes. Podía hacer que cualquier persona hiciese lo que él quisiera, podía hacer que recuerden u olviden cosas, el lo llamaba persuasión inmediata. Después de eso me pregunte si la alguna vez había usado eso conmigo, como por ejemplo para hacer que me quedara aquí, pero él me dijo que nunca me haría nada de eso.
Aun hasta el momento no podía controlar su habilidad completamente, pero ya había aprendido muchas otras más, como ser las de Félix, Aro, Johan y Emma. Johan era un escudo, no podías acércate a nada que él estuviera protegiendo y Emma podía imitar a quien quisiese, con solo ver a una persona podía imitar su imagen a la perfección, claro que solo era un truco mental que te hacía pensar que ella se veía como otra persona, pero era muy útil para infiltrarte en otros lugares.
Casi nunca me enviaban a misiones, a menos que estas fueran muy difíciles o peligrosas, y siempre que iba me acompañaba Klaus. No me gustaba cuando teníamos que ir a castigar a alguien, pero entendía que teníamos que tener respeto por nuestras leyes, eran lo único que nos mantenía en el anonimato.
También se habían unido a nosotros un par de hermanos hace unos pocos años, fuimos con Aro a salvarlos, los estaban quemando en la hoguera, pero Aro creía que ellos tenían habilidades, así que terminaron masacrando a una aldea entera. Al principio pensé en ayudarlos a sentirse cómodos con nosotros, pero luego desistí, eran de lo más fríos y crueles, no exactamente del tipo del que te puedes hacer amigo.
Eran dos gemelos, el hombre, Alec, era bastante callado y siempre seguía su hermana; el tenia la habilidad de cortar todos los sentidos así que no me costó mucho poder aprender a hacerlo. En cambio su hermana, Jane, podía hacerte sentir dolor, un dolor que apenas se podía soportar, copiar eso me llevo mucho más tiempo.
Yo nunca les hablaba si podía evitarlo, especialmente a Jane, parecía que tenía una aversión hacia mí, aunque no sabía el motivo. Una vez peleamos, cuando ella uso sus poderes en mí, pero yo ya había dominado el de ella así que le hice lo mismo, eso hizo que me odiara más que a la vida misma. Así que nunca estábamos en la misma habitación si podíamos evitarlo, aunque Aro intento que nos entendiéramos nunca funciono.
Aparte de eso, mi vida era perfecta, no me importaban ellos dos, tenía a más personas a mi lado que me querían y apoyaban. O al menos eso era lo que yo creía.
Un día me puse a pensar que lo mejor sería irme un tiempo, no era que no quisiera seguir en la guardia, solo que había pasado tanto tiempo aquí que me sentía un poco atrapada. Quería ir a visitar a mis padres, vivir un tiempo con ellos, recientemente me había llegado una carta de mi madre diciendo que mi padre había tenido un accidente y que se encontraba muy mal. Yo necesitaba irme cuanto antes, sabía muy bien que mis padres no durarían para siempre y necesitaba aprovechar el poco tiempo que les quedaba conmigo. Le dije lo que quería a Klaus y él me apoyaba, pero pensaba que lo mejor sería decirle a Aro. Esa era la parte difícil, no sabía cómo se lo tomaría el, no creía que tuviera ninguna objeción pero yo era como su propia hija y suponía que él no querría que yo me alejara, eso sin contar con que yo era el mejor arma de los Vulturín aparte de Jane.
Tuve que armarme rápidamente de valor, con la vida de mi padre pendiendo de un hilo no tenía mucho tiempo que perder. Pedí una audiencia con Aro, Caías y Marcus, esto les concernía a los tres.
Klaus se ofreció a acompañarme, pero Aro le dijo que no, que la audiencia debía ser solo conmigo. Cuando Aro dijo esto sabía que estaba sospechando sobre mis intenciones, el nunca había impedido que Klaus estuviera a mi lado.
Ese día Klaus se fue a otra misión, así que me fui al castillo sola, llegue ante las puertas del gran salón, recordando la última vez que había tenido una audiencia allí. Las puertas se abrieron y yo camine hasta el medio del salón, los tres estaban sentados en sus respetivos tronos, y había muchos más guardias de lo normal apostados a ambos lados. Esto me parecía muy raro, pero yo jamás había desconfiado de Aro desde el día en que me uní a ellos. Pero mi vida estaba a punto de desmoronarse y yo todavía ni siquiera lo sospechaba
miércoles, 6 de enero de 2010
Otro Anuncio Importante!!! XD
Bueno primero les doy la mala noticia y luego las buenas ok? XD
La mala es que no me dejan llevar la portatil al viaje...sorry...intente convencerlos pero nada :(
Y las buenas son:
1.- Todavia no me fui de viaje, recien me voy el viernes (problemas con el clima)
2.- Solo me voy por una semana en vez de dos...asi que volvere muy rapido.
3.- Para no dejarlos sin nada.....les traigo un nuevo y muy emocionante capitulo...muchas sorpresas!!!
Y la mas importante....despues de que vuelva...les aseguro que la historia contada por Jake continua...XD
Y bueno, me gustaria que comenten un poco mas si no es mucho pedir...me gusta saber sus opiniones sobre como va la historia y si les gusta o no como escribo....!!! Todas las opiniones son constructivas!!!
La mala es que no me dejan llevar la portatil al viaje...sorry...intente convencerlos pero nada :(
Y las buenas son:
1.- Todavia no me fui de viaje, recien me voy el viernes (problemas con el clima)
2.- Solo me voy por una semana en vez de dos...asi que volvere muy rapido.
3.- Para no dejarlos sin nada.....les traigo un nuevo y muy emocionante capitulo...muchas sorpresas!!!
Y la mas importante....despues de que vuelva...les aseguro que la historia contada por Jake continua...XD
Y bueno, me gustaria que comenten un poco mas si no es mucho pedir...me gusta saber sus opiniones sobre como va la historia y si les gusta o no como escribo....!!! Todas las opiniones son constructivas!!!
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Capitulo 21 - Quiero Quedarme Aqui
Estaba absolutamente feliz, me sentia como si flotara, parecia que lo que estaba viviendo era solo un sueño. Pero yo nunca podria imaginarme un momento tan perfecto asi que sabia que esto no era un sueño, Klaus tan cerca de mi, con nuestros rostros a tan solo centimetros. Estaba segura que el estaba a punto de besarme, cuando un golpe en la ventanilla del carruaje nos sobresalto.
Klaus rapidamente se separo de mi con una sonrisa, abrio la puerta y el chofer se acerco.
- Señor Klaus ya hemos llegado - le dijo el chofer. Yo ni siquiera me habia dado cuenta que nos habiamos detenido.
- Gracias Rupert - le respondio Klaus - podrian ir llevando nuestro equipaje por favor.
- Por supuesto Señor - le dijo el chofer - Ah y ya me avisaron que todo esta listo.
- Perfecto - le respondio Klaus - en un momento vamos.
Luego el chofer hizo una pequeña reverencia y se dirigio a la parte de atras del carruaje, pude oir como descargaba lo que parecia ser "nuestro" equipaje, pero yo no entendia nada. No habia traido nada conmigo mas que la ropa que llevaba puesta.
- Bueno ya llegamos - me aviso Klaus - tu sorpresa te espera.
- Estoy impaciente por saber que es - le dije con una sonrisa - pero te puedo preguntar algo antes?
- Claro lo que quieras amor - me dijo tranquilamente sonriendo. Me tomo desprevenida que me llamara "amor" por primera vez, seria un poco dificil acostumbrarme a eso, pero me gustaba como sonaba.
- Se podria saber como es que tengo equipaje? - le pregunte sonriendo.
- Me tome la libertad de comprar algunas cosas para ti - me respondio un poco nervioso - queria que todo sea perfecto y tambien que sea una verdadera sorpres, asi que era mas facil comprar lo que necesitabas a decirte que empaques, no lo crees?
- Si, en eso tienes razon - le dije en un ligero tono de reproche - pero no tenias porque hacerlo, tengo mi propia ropa.
- Si, y tambien la traje, junto con las cartas de tus padres - me dijo despacio - pense que las querrias tener contigo.
- Las trajiste? - le respondi casi gritando -gracias, gracias, gracias - agregue aun mas fuerte, y mientras decia esto me abalance para abrazarlo.
- Si hubiera sabido que reaccionarias de esta manera te lo hubiera dicho desde un principio - me dijo riendo y abrazandome tambien - creo que vamos a volcar el carruaje.
- Oh lo siento - le dije separandome de el un poco ruborizada - pero es que me parece muy considerado de tu parte, ademas estas cartas son lo unico que me une a ellos.
- Si, crei que eran muy importantes para ti - me dijo agarrando un mechon de mi cabello y poniendolo en su lugar - y bueno cambiando de tema. Creo que deberiamos ir, supongo que la intriga por saber cual es la sorpresa te esta carcomiendo no?
- Si, y mucho. Me muero por saber que es de una vez - le respondi sonriendo - entonces, vamos?
- Por supuesto - me dijo.
Klaus abrio la puerta y bajo primero, luego se dio la vuelta y me ayudo a bajar. En cuanto baje me quede pasmada, lo que veia ante mi parecia un cuento de fantasia. Ante mi habia un camino bordeado con abedules estos estaban adornados con cientos y cientos de velas que colgaban de las ramas. Otro ciento de velas bordeaba ambos lados les pequeño camino, y al final se encontraba una imponente mansion blanca. Esta era espectacular, con molduras en el borde de los tejados, de dos pisos y con un balcon que asomaba al lado izquierdo. Se veia bastante grande, pero por alguna razon a mi me parecia acogedora. Klaus noto la cara de asombro que ponia al ver la majestuosa casa y solto una pequeña risita ahogada.
- Te aseguro que es mucho mas hermosa por dentro - me dijo con un tono bromista, aun tratando de contener la risa.
- No lo creo - le conteste - es preciosa. Tu te tomaste el trabajo de hacer todo esto? - le pregunte señalando el camino de velas.
- Si, pero no es una gran trabajo - me contesto - quiero decir, no es que las velas hayan sido pesadas ni nada de eso.
- Pero debiste de haber tardado - le discuti.
- Bueno entonces tengo que admitir que tuve un poco de ayuda - me dijo sonriendo - es mas rapido venir corriendo que desde el castillo que en carruaje, asi que casi todo estaba listo cuando llegue.
- Viniste corriendo desde el castillo? - le pregunte asombrada.
- Si, tenia que asegurarme de que todo estuviera perfecto - me respondio - en cuanto te deje, tuve que apresurame para poder venir y luego llegar al castillo a tiempo. Suerte que te tomaste tu tiempo alistandote.
- Si, me distraje un poco - le dije riendo - ah y por cierto, queria preguntarte algo.
- Que cosa? - me dijo con curiosidad.
- Tu preparaste el baño no es cierto? - le pregunte.
- Si, mientras dormias - me explico - pense que te haria bien relajarte un momento.
- Si gracias por eso - le dije - pero lo que en realidad queria saber era, como sabias que el sandalo es mi perfume favorito?
- Lo es? - me pregunto con sorpresa - no lo sabia, pero personalmente a mi tambien me gusta el sandalo. Tiene una escencia tan tranquilizante, por eso es que mande a plantar algunos en el jardin trasero.
- Muchas gracias - le dije y lo abraze efusivamente.
- De nada - me respondio correspondiendome al abrazo - queria que esto fuera muy especial para ti, quiero que te sientas como en casa.
- A que te refieres? - le pregunte separandome un poco de el.
- No esperabas vivir para siempre en ese lugubre castilo no? - me respondio con otra pregunta, confundido.
- No, claro que no - le dije pero aun no entendia a que se referia - pero tampoco pensaba que me quedaria en Volterra.
En cuanto las palabras salieron de mi boca pude ver la cara de desilusion de Klaus, el en verdad creia que me quedaria aqui. No podia decirse que yo era la que queria irme, al contrario, me moria por permanecer mas tiempo al lado de Klaus. Pero la verdad despues de meditar un poco sobre esto, me di cuenta que los Vulturi no me dejarian quedarme, en especial cuando lo unico que veian en mi era una amenaza. Debia explicarselo a Klaus, que parecia no entender a que me referia, no queria que sintiese que yo era la que queria alejarme.
- No me malinterpretes - le dije con un tono que denotaba ternura - no es mi deseo irme, pero creo que ellos no me dejaran quedarme cerca - agregue remarcando la palabra "ellos", sabia que Klaus entendia a quienes me referia.
- Que? - me pregunto, con una mezcla de sorpresa e ironia - esa es tu unica razon para irte? - agrego con un mas ironia en su voz y una sonrisa un tanto burlona.
No entendia su reaccion, por que esa ironia? Acaso habia algun chiste que me habia perdido?
- Si esa es la razon - le respondi secamente. Su tono estaba empezando a molestarme, pero al ver su sonrisa me calme.
- Entonces no hay problema - me dijo riendo - todo esta arreglado!
- Que es lo que esta arreglado? - le pregunte, ahora si creia que el habia perdido la cabeza - no entiendo? Podrias explicarme de una vez, porque en serio esta comenzando a preocuparme tu salud mental.
- Lo siento - se disculpo dejando de reir y mirandome fijamente - por un segundo me deje llevar por la emocion.
- Querras decir por todo un minuto! - le dije sarcasticamente.
- Lo siento. No te enojes amor - se disculpo otra vez. Pero esta vez el oirlo llamarme asi me desarmo totalmente, yo jamas podria enojarme con el.
- No estoy enojada - le dije sonriendo - es solo que quisiera que me explicaras a que te refieres.
- Bueno, pero esta vez me prometes no interumpir? - me pregunto sonriendome otra vez - eres muy impaciente.
- Lo prometo, no voy a decir absolutamente nada - le dije tapandome la boca con ambas manos.
- Esta bien, yo me referia a que si que los Vulturis son tu unica objecion para irte, entonces no hay problema - me explico tranquilamente - Ellos no quieren que te vayas, les parece que lo mejor es tenerte cerca.
- Exactamente - le dije casi gritando - quieren tenerme aqui, para asi poder vigilarme!
- Prometiste no interrumpirme - me reclamo pero sin dejar de sonreir - podrias dejar de sacar conclusiones tan apresuradas? Ellos no te quieren aqui para vigilarte!
- Entonces para que? - le pregunte curiosa.
- Ellos piensan que tu tienes un don extraordinario, y que con algo de entrenamiento podrias ser todavia mejor - me explico - Aro cree que el puede ayudarte a perfeccionarlo, ademas esperan que tu te unas a nosotros.
- Unirme a ustedes? - le pregunte asombrada, eso no lo podia creer. Solo a los mejores se les permitia unirse a ellos y yo ni siquiera podia controlar lo que hacia, eso seria un honor para cualquier vampiro normal. Pero yo no lo era, de hecho era es eslabon mas debil de la cadena, bueno dentro del mundo vampirico claro esta. Dentro de la guardia yo no podria competir contra adversarios mucho mayores - por que yo? Ni siquiera puedo mantenerme viva a mi misma, peor luchar contra alguien mas. No le veo el caso en reclutar a alguien tan debil, y si es por el don que tengo, la verdad es que no le veo mucha utilidad.
- Todavia no lo entiendes - me dijo acariciando suavemente mi rostro - no importa la fuerza fisica. Tu don puede que sea uno de los mas raros que cualquiera de nosotros hayamos visto, y puedes estar segura de que hemos visto bastantes, y cada uno de esos puede ser tuyo con tan solo un poco de practica. Puede que en este momento no estes segura de eso, pero yo se que podrias ser la mejor entre todos nosotros. Solo necesitas quedarte aqui, yo te ayudare, por favor.
- No lo se - le respondi un poco abrumada por toda la situacion - tengo que pensarlo.
- Esta bien - me respondio acercandose mas a mi - puedes pensarlo todo lo que quieras - su rostro estaba a tan solo centimetros del mio - pero si no lo haces por ellos, entonces hazlo por mi. Te necesito aqui a mi lado, ya no podria vivir sin estar un minuto mas contigo.
Sentia su aliento tan cerca, mi corazon saltaba desbocado, no podia concentrarme en nada mas que en su cercania. Mi mente estaba confundida, no sabia que era lo que queria hacer, retrocedi medio paso y me encontre con la puerta del carruaje, en pequeño golpe me hizo reaccionar un poco.
- Si! - dije con un pequeño grito, mientras me alejaba un poco mas de Klaus.
El tenerlo cerca hacia que mis pensamientos se volvieran confusos, queria poder pensar con clariadad sobre lo que acababa de hacer.
- Aceptas? - me dijo sorprendido.
- Si - le dije sonriendo, luego rapidamente me sonroje por lo que estaba apunto de decir. Me acababa de dar cuenta de la razon por la que acepte sin pensarlo mas - por ti, no puedo alejarme de ti. El solo hecho de pensarlo me duele, no podria irme ni aunque quisiera, desde el momento en que te vi estaba unida a ti. Jamas me ire, al menos hasta que tu ya no me quieras aqui - agregue bajando la cabeza.
- Eso nunca pasara - me respondio dulcemente, poniendo un dedo debajo de mi barbilla y levantando mi cabeza - te quiero junto a mi para siempre.
Yo solo podia sonreir, no cabia tanta felicidad en mi, estaba con la persona que mas amaba en este mundo. Estaba segura de que nunca nada nos separaria y que ahora podiamos estar juntos.
- Ha si y me olvidaba decirte un pequeño detalle - me dijo sonriendo
- Si? Como cual? - le pregunte un poco alarmada.
- Tu no seras un simple guardia - me respondio con una nota de orgullo y ternura en su voz.
- Ha no? - le pregunte un poco perpleja, como se suponia que iba a pertenecer a los Vulturi entonces?
- No - me respondio - el estar conmigo, me refiero al hecho de ser mi pareja por asi decirlo, te da derecho a pertenecer al clan. Eso sin contar que fuiste convertida otra vez, por mi. Y como ya te dije tengo el linaje directo con Aro, asi que por lo tanto eres un Vulturi de sangre como yo.
- Que? - le pregunte sin poder creer lo que me estaba diciendo - y si soy un Vuturi, entonces por que me preguntaste si queria unirme?
- Simplemente por el hecho de que no queria que te vieras forzada a unirte por obligacion - me respondio tranquilamente - no me gustaria que te vieras atada a nosotros. Y eso nos lleva otra vez a tu sorpesa.
Me habia olvidado totalmente de eso, ni me acordaba donde estabamos, y ahora si que no entendia cual era exactamente la sorpresa. Para mi habia sido suficiente con toda esta informacion que crei que esto era a lo que se referia, para mi al menos habia sido una gran sorpresa.
- Y que se supone que es? - le pregunte ya cansada de tantos sobresaltos - pense que todo esto lo era.
- No, y sinceramente crei que ya lo habrias adivinado - me respondio riendo como si todo fuera tan obvio - ademas, mas que una sorpresa es un pequeño regalo.
- Lo siento, pero mi capacidad de deduccion esta algo oxidada - le respondi un poco irritada.
- No necesitas deducir nada - me respondio colocando un mechon de cabello detras de mi oraja - la respuesta esta frente a ti.
Sinceramente tantas vueltas ya me tenian cansada y me estaba comenzando a molestar, era por esto por lo que no me gustaban las sorpresas. Pero entonces segui la direccion de su mirada y cai en cuenta, como podia haber sido tan ciega. No podia creer que no me hubiera dado cuenta antes.
Klaus rapidamente se separo de mi con una sonrisa, abrio la puerta y el chofer se acerco.
- Señor Klaus ya hemos llegado - le dijo el chofer. Yo ni siquiera me habia dado cuenta que nos habiamos detenido.
- Gracias Rupert - le respondio Klaus - podrian ir llevando nuestro equipaje por favor.
- Por supuesto Señor - le dijo el chofer - Ah y ya me avisaron que todo esta listo.
- Perfecto - le respondio Klaus - en un momento vamos.
Luego el chofer hizo una pequeña reverencia y se dirigio a la parte de atras del carruaje, pude oir como descargaba lo que parecia ser "nuestro" equipaje, pero yo no entendia nada. No habia traido nada conmigo mas que la ropa que llevaba puesta.
- Bueno ya llegamos - me aviso Klaus - tu sorpresa te espera.
- Estoy impaciente por saber que es - le dije con una sonrisa - pero te puedo preguntar algo antes?
- Claro lo que quieras amor - me dijo tranquilamente sonriendo. Me tomo desprevenida que me llamara "amor" por primera vez, seria un poco dificil acostumbrarme a eso, pero me gustaba como sonaba.
- Se podria saber como es que tengo equipaje? - le pregunte sonriendo.
- Me tome la libertad de comprar algunas cosas para ti - me respondio un poco nervioso - queria que todo sea perfecto y tambien que sea una verdadera sorpres, asi que era mas facil comprar lo que necesitabas a decirte que empaques, no lo crees?
- Si, en eso tienes razon - le dije en un ligero tono de reproche - pero no tenias porque hacerlo, tengo mi propia ropa.
- Si, y tambien la traje, junto con las cartas de tus padres - me dijo despacio - pense que las querrias tener contigo.
- Las trajiste? - le respondi casi gritando -gracias, gracias, gracias - agregue aun mas fuerte, y mientras decia esto me abalance para abrazarlo.
- Si hubiera sabido que reaccionarias de esta manera te lo hubiera dicho desde un principio - me dijo riendo y abrazandome tambien - creo que vamos a volcar el carruaje.
- Oh lo siento - le dije separandome de el un poco ruborizada - pero es que me parece muy considerado de tu parte, ademas estas cartas son lo unico que me une a ellos.
- Si, crei que eran muy importantes para ti - me dijo agarrando un mechon de mi cabello y poniendolo en su lugar - y bueno cambiando de tema. Creo que deberiamos ir, supongo que la intriga por saber cual es la sorpresa te esta carcomiendo no?
- Si, y mucho. Me muero por saber que es de una vez - le respondi sonriendo - entonces, vamos?
- Por supuesto - me dijo.
Klaus abrio la puerta y bajo primero, luego se dio la vuelta y me ayudo a bajar. En cuanto baje me quede pasmada, lo que veia ante mi parecia un cuento de fantasia. Ante mi habia un camino bordeado con abedules estos estaban adornados con cientos y cientos de velas que colgaban de las ramas. Otro ciento de velas bordeaba ambos lados les pequeño camino, y al final se encontraba una imponente mansion blanca. Esta era espectacular, con molduras en el borde de los tejados, de dos pisos y con un balcon que asomaba al lado izquierdo. Se veia bastante grande, pero por alguna razon a mi me parecia acogedora. Klaus noto la cara de asombro que ponia al ver la majestuosa casa y solto una pequeña risita ahogada.
- Te aseguro que es mucho mas hermosa por dentro - me dijo con un tono bromista, aun tratando de contener la risa.
- No lo creo - le conteste - es preciosa. Tu te tomaste el trabajo de hacer todo esto? - le pregunte señalando el camino de velas.
- Si, pero no es una gran trabajo - me contesto - quiero decir, no es que las velas hayan sido pesadas ni nada de eso.
- Pero debiste de haber tardado - le discuti.
- Bueno entonces tengo que admitir que tuve un poco de ayuda - me dijo sonriendo - es mas rapido venir corriendo que desde el castillo que en carruaje, asi que casi todo estaba listo cuando llegue.
- Viniste corriendo desde el castillo? - le pregunte asombrada.
- Si, tenia que asegurarme de que todo estuviera perfecto - me respondio - en cuanto te deje, tuve que apresurame para poder venir y luego llegar al castillo a tiempo. Suerte que te tomaste tu tiempo alistandote.
- Si, me distraje un poco - le dije riendo - ah y por cierto, queria preguntarte algo.
- Que cosa? - me dijo con curiosidad.
- Tu preparaste el baño no es cierto? - le pregunte.
- Si, mientras dormias - me explico - pense que te haria bien relajarte un momento.
- Si gracias por eso - le dije - pero lo que en realidad queria saber era, como sabias que el sandalo es mi perfume favorito?
- Lo es? - me pregunto con sorpresa - no lo sabia, pero personalmente a mi tambien me gusta el sandalo. Tiene una escencia tan tranquilizante, por eso es que mande a plantar algunos en el jardin trasero.
- Muchas gracias - le dije y lo abraze efusivamente.
- De nada - me respondio correspondiendome al abrazo - queria que esto fuera muy especial para ti, quiero que te sientas como en casa.
- A que te refieres? - le pregunte separandome un poco de el.
- No esperabas vivir para siempre en ese lugubre castilo no? - me respondio con otra pregunta, confundido.
- No, claro que no - le dije pero aun no entendia a que se referia - pero tampoco pensaba que me quedaria en Volterra.
En cuanto las palabras salieron de mi boca pude ver la cara de desilusion de Klaus, el en verdad creia que me quedaria aqui. No podia decirse que yo era la que queria irme, al contrario, me moria por permanecer mas tiempo al lado de Klaus. Pero la verdad despues de meditar un poco sobre esto, me di cuenta que los Vulturi no me dejarian quedarme, en especial cuando lo unico que veian en mi era una amenaza. Debia explicarselo a Klaus, que parecia no entender a que me referia, no queria que sintiese que yo era la que queria alejarme.
- No me malinterpretes - le dije con un tono que denotaba ternura - no es mi deseo irme, pero creo que ellos no me dejaran quedarme cerca - agregue remarcando la palabra "ellos", sabia que Klaus entendia a quienes me referia.
- Que? - me pregunto, con una mezcla de sorpresa e ironia - esa es tu unica razon para irte? - agrego con un mas ironia en su voz y una sonrisa un tanto burlona.
No entendia su reaccion, por que esa ironia? Acaso habia algun chiste que me habia perdido?
- Si esa es la razon - le respondi secamente. Su tono estaba empezando a molestarme, pero al ver su sonrisa me calme.
- Entonces no hay problema - me dijo riendo - todo esta arreglado!
- Que es lo que esta arreglado? - le pregunte, ahora si creia que el habia perdido la cabeza - no entiendo? Podrias explicarme de una vez, porque en serio esta comenzando a preocuparme tu salud mental.
- Lo siento - se disculpo dejando de reir y mirandome fijamente - por un segundo me deje llevar por la emocion.
- Querras decir por todo un minuto! - le dije sarcasticamente.
- Lo siento. No te enojes amor - se disculpo otra vez. Pero esta vez el oirlo llamarme asi me desarmo totalmente, yo jamas podria enojarme con el.
- No estoy enojada - le dije sonriendo - es solo que quisiera que me explicaras a que te refieres.
- Bueno, pero esta vez me prometes no interumpir? - me pregunto sonriendome otra vez - eres muy impaciente.
- Lo prometo, no voy a decir absolutamente nada - le dije tapandome la boca con ambas manos.
- Esta bien, yo me referia a que si que los Vulturis son tu unica objecion para irte, entonces no hay problema - me explico tranquilamente - Ellos no quieren que te vayas, les parece que lo mejor es tenerte cerca.
- Exactamente - le dije casi gritando - quieren tenerme aqui, para asi poder vigilarme!
- Prometiste no interrumpirme - me reclamo pero sin dejar de sonreir - podrias dejar de sacar conclusiones tan apresuradas? Ellos no te quieren aqui para vigilarte!
- Entonces para que? - le pregunte curiosa.
- Ellos piensan que tu tienes un don extraordinario, y que con algo de entrenamiento podrias ser todavia mejor - me explico - Aro cree que el puede ayudarte a perfeccionarlo, ademas esperan que tu te unas a nosotros.
- Unirme a ustedes? - le pregunte asombrada, eso no lo podia creer. Solo a los mejores se les permitia unirse a ellos y yo ni siquiera podia controlar lo que hacia, eso seria un honor para cualquier vampiro normal. Pero yo no lo era, de hecho era es eslabon mas debil de la cadena, bueno dentro del mundo vampirico claro esta. Dentro de la guardia yo no podria competir contra adversarios mucho mayores - por que yo? Ni siquiera puedo mantenerme viva a mi misma, peor luchar contra alguien mas. No le veo el caso en reclutar a alguien tan debil, y si es por el don que tengo, la verdad es que no le veo mucha utilidad.
- Todavia no lo entiendes - me dijo acariciando suavemente mi rostro - no importa la fuerza fisica. Tu don puede que sea uno de los mas raros que cualquiera de nosotros hayamos visto, y puedes estar segura de que hemos visto bastantes, y cada uno de esos puede ser tuyo con tan solo un poco de practica. Puede que en este momento no estes segura de eso, pero yo se que podrias ser la mejor entre todos nosotros. Solo necesitas quedarte aqui, yo te ayudare, por favor.
- No lo se - le respondi un poco abrumada por toda la situacion - tengo que pensarlo.
- Esta bien - me respondio acercandose mas a mi - puedes pensarlo todo lo que quieras - su rostro estaba a tan solo centimetros del mio - pero si no lo haces por ellos, entonces hazlo por mi. Te necesito aqui a mi lado, ya no podria vivir sin estar un minuto mas contigo.
Sentia su aliento tan cerca, mi corazon saltaba desbocado, no podia concentrarme en nada mas que en su cercania. Mi mente estaba confundida, no sabia que era lo que queria hacer, retrocedi medio paso y me encontre con la puerta del carruaje, en pequeño golpe me hizo reaccionar un poco.
- Si! - dije con un pequeño grito, mientras me alejaba un poco mas de Klaus.
El tenerlo cerca hacia que mis pensamientos se volvieran confusos, queria poder pensar con clariadad sobre lo que acababa de hacer.
- Aceptas? - me dijo sorprendido.
- Si - le dije sonriendo, luego rapidamente me sonroje por lo que estaba apunto de decir. Me acababa de dar cuenta de la razon por la que acepte sin pensarlo mas - por ti, no puedo alejarme de ti. El solo hecho de pensarlo me duele, no podria irme ni aunque quisiera, desde el momento en que te vi estaba unida a ti. Jamas me ire, al menos hasta que tu ya no me quieras aqui - agregue bajando la cabeza.
- Eso nunca pasara - me respondio dulcemente, poniendo un dedo debajo de mi barbilla y levantando mi cabeza - te quiero junto a mi para siempre.
Yo solo podia sonreir, no cabia tanta felicidad en mi, estaba con la persona que mas amaba en este mundo. Estaba segura de que nunca nada nos separaria y que ahora podiamos estar juntos.
- Ha si y me olvidaba decirte un pequeño detalle - me dijo sonriendo
- Si? Como cual? - le pregunte un poco alarmada.
- Tu no seras un simple guardia - me respondio con una nota de orgullo y ternura en su voz.
- Ha no? - le pregunte un poco perpleja, como se suponia que iba a pertenecer a los Vulturi entonces?
- No - me respondio - el estar conmigo, me refiero al hecho de ser mi pareja por asi decirlo, te da derecho a pertenecer al clan. Eso sin contar que fuiste convertida otra vez, por mi. Y como ya te dije tengo el linaje directo con Aro, asi que por lo tanto eres un Vulturi de sangre como yo.
- Que? - le pregunte sin poder creer lo que me estaba diciendo - y si soy un Vuturi, entonces por que me preguntaste si queria unirme?
- Simplemente por el hecho de que no queria que te vieras forzada a unirte por obligacion - me respondio tranquilamente - no me gustaria que te vieras atada a nosotros. Y eso nos lleva otra vez a tu sorpesa.
Me habia olvidado totalmente de eso, ni me acordaba donde estabamos, y ahora si que no entendia cual era exactamente la sorpresa. Para mi habia sido suficiente con toda esta informacion que crei que esto era a lo que se referia, para mi al menos habia sido una gran sorpresa.
- Y que se supone que es? - le pregunte ya cansada de tantos sobresaltos - pense que todo esto lo era.
- No, y sinceramente crei que ya lo habrias adivinado - me respondio riendo como si todo fuera tan obvio - ademas, mas que una sorpresa es un pequeño regalo.
- Lo siento, pero mi capacidad de deduccion esta algo oxidada - le respondi un poco irritada.
- No necesitas deducir nada - me respondio colocando un mechon de cabello detras de mi oraja - la respuesta esta frente a ti.
Sinceramente tantas vueltas ya me tenian cansada y me estaba comenzando a molestar, era por esto por lo que no me gustaban las sorpresas. Pero entonces segui la direccion de su mirada y cai en cuenta, como podia haber sido tan ciega. No podia creer que no me hubiera dado cuenta antes.
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